Residencia Universitaria de Montevideo (Uruguay)

Ánimo, compañeros, que la vida puede más!

      El graffiti pintado en el centro de la fachada de nuestra Residencia, ya no nos pertenece, hace tiempo que pasó a ser patrimonio de la ciudad.

      La historia de este graffiti se remonta a los años 90 cuando miembros del equipo de esta casa decidieron plasmarlo allí como respuesta a las continuas pintadas que sufría aquella pared.

      Ánimo: esta palabra es un desafío al cansancio, al agobio, al ritmo vertiginoso que nos impone la vida cotidiana en Montevideo

      Compañeros: nos estimula  a sentirnos hermanos, con una misma búsqueda y un mismo sentido vital; nos invita a ser comunidad ciudadana.

      Que la vida puede más: es un reto a vencer el dolor y la desesperanza. Es un llamado a la vida, a aferrarse a todo lo bueno que nos hace crecer como personas y como sociedad.

     Ánimo compañeros que la vida puede más es todo un lema, sobre todo si consideramos el testimonio de quien lo dijo, Victoria Díez. Ella fue una mujer joven, maestra, y miembro de la Institución Teresiana que, en circunstancias donde debió optar entre su vida, sus ideales, y su fe en Jesucristo, decidió ser fiel a lo que creía.

     En medio de un grupo de diecisiete hombres mientras caminaba rumbo a La Mina donde serían fusilados durante la guerra civil española, los animó a pasar por el trance más doloroso, con esta frase.

    Cada vez que se despinta el muro (para volverlo a pintar) la gente que pasa por bulevar España caminando o en vehículo, se queja por ver desaparecer las palabras, que, según ellos, pertenecen a los vecinos, al barrio, a la ciudad.

   Nos gusta ser parte del paisaje metropolitano.

Institución Teresiana Graffiti. Montevideo. Uruguay.


 

       


 

“ De tarde prendí la tv en el canal 10 de aquí y había un programa titulado “CONSENTIDAS” en el que tres conductoras realizan una entrevista a personas generalmente famosas. Ya estaba terminando y le dijeron al entrevistado que escribiera un epitafio, cuya frase fuera algo por lo que le gustaría le recordaran. Contestó que iba a “plagiar” una frase que había visto en un muro cerquita de donde había vivido que le había dado ánimo cuando estaba “bajoneado” y también la usaba con sus compañeros cuando les pasaba lo mismo. La frase era:"ánimo compañeros que la vida puede más”. Todas conocían la frase y el muro donde estaba escrita”

María Camino Trapero (Montevideo-Uruguay)