Victoria llega a Cheles (Badajoz) con 23 años

Victoria, llega a Cheles  con 23 años, y cuando recibe la noticia escribe desde Sevilla el día 30 de Julio del 1927:

“Por fin llegó mi pueblo. Según las noticias que hoy tengo, el pueblo…carece de todo medio de comunicación. El viaje, penosísimo: de Sevilla a Mérida en tren, de Mérida a Badajoz, de Badajoz hay que ir a Olivenza en coche de línea, y desde allí, ni se sabe….Yo por mí conforme con la voluntad de Dios y no me importa aunque sea al fin del mundo si allí he de darle gloria.

Recuerdo ahora esta frase de Santa Teresa: “hay que ser santamente intrépidas”. Si una maestra de la Institución  Teresiana no es santamente intrépida cuando la causa de Dios lo requiere ¿dónde estará pues nuestro teresianismo? Me parece que con sustos y encogimientos no podemos llamarnos hijas de Santa Teresa, que según frase suya tenía recio corazón”.

(Victoria Díez. Carta a Josefa Segovia el 30 de julio de 1927)



 

En Cheles con una mirada Contemplativa desarrolla Victoria su Pasión por el Reino

 “Al pie de mi Sagrario

encuentro

fuerza, aliento, luces,

y el amor suficiente

para las almas que me están confiadas”.(Victoria Díez)

“¿Qué haré Señor para más agradarte?

Me entrego del todo a tu adorable designio, dispón de mí, que por entero te pertenezco y no olvides mi súplica:

. Que tu caridad me transforme, que en ella arda y en ella me purifique…

. Dame el espíritu de mortificación y al mismo tiempo la santa alegría…

    . Te necesito a cada instante para ser fiel  a mi vocación y perseverar hasta el fin en el seno de la Institución, por la cual deseo dar hasta el último momento de mi vida”.

                                              (3.08.1928)

  Al visitar Cheles, en la ribera del río Guadiana, podemos afirmar  que, por Cheles no se pasa sino que a Cheles hay que ir.